domingo, 12 de febrero de 2012

SE ACERCA EL MIÉRCOLES DE CENIZA

MIÉRCOLES DE CENIZA

El Miércoles después del Domingo quincuagésimo, que es el primer día del ayuno cuaresmal. El nombre dies cinerum (día de cenizas) que muestra el Misal Romano aparece en las tempranas copias del Sacramentario Gregoriano y probablemente data de por lo menos el siglo ocho. En este día todos los fieles de acuerdo a la costumbre antigua están exhortados a acercarse al altar antes del comienzo de la misa, y allí el sacerdote, sumergiendo su dedo pulgar en cenizas previamente bendecidas, marcará en la frente -o en el caso de los clérigos encima del lugar de la tonsura- de cada uno la cruz, diciendo las palabras: "Recuerda hombre que del polvo venimos y al polvo retornaremos." Las cenizas usadas en esta ceremonia están hechas quemando los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. En la bendición de las cenizas se usan cuatro plegarias, todas antiguas. Las cenizas son rociadas con agua bendita y ahumadas con incienso. El propio celebrante, sea obispo o cardenal, recibe, ya sea parado o sentado, las cenizas de algún otro sacerdote, generalmente del de mayor dignidad de los presentes. En los primeros años una procesión penitencial frecuentemente seguía el rito de la distribución de las cenizas, pero esto no está actualmente prescrito.

No cabe duda que la costumbre de distribuir las cenizas a todos los fieles surgió de una imitación devota de la práctica observada en el caso de los penitentes públicos. Pero esta práctica devota, la recepción de un sacramental que está lleno de simbolismo de penitencia (cf. El cor contritum quasi cinis del "Dies Irae") data incluso de antes de lo que fue supuesto previamente. Es mencionado como indicación general para clérigos y fieles en el Sínodo de Beneventum, 1901 (Mansi, XX, 739), pero cerca de cien años antes que esto el homilista Anglo-Sajón Ælfric asume que se aplica a toda clase de hombre. "Leemos", el dice, en ambos libros en la Antigua Ley y en la Nueva que los hombres que se arrepintieron de sus pecados derramaron sobre ellos mismos cenizas y vistieron sus cuerpos con percal. Ahora déjanos hacer este poco al comienzo de nuestra Cuaresma que rociemos cenizas sobre nuestras cabezas como símbolo de que debemos arrepentirnos de nuestros pecados durante el ayuno cuaresmal

Y luego fortalece esta recomendación por el terrible ejemplo de un hombre que se negó a ir a misa por las cenizas el Miércoles de Ceniza y quien a los pocos días murió accidentalmente en una cacería de jabalí (Ælfric, Vidas de Santos, ed. Skeat, I, 262-266). Es posible que la noción de penitencia que fue sugerida por el rito del Miércoles de Ceniza fuera reforzada por la exclusión figurativa de los sagrados misterios simbolizado por el velo cuaresmal colgado frente al santuario. 

HERBERT THURSTON
Transcrito por Joseph P. Thomas
Traducido por Armando Llaza Corrales

EVANGELIO PARA EL DÍA 13 DE FEBRERO

Evangelio según San Marcos 8,11-13.

Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: "¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo".
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.



El mar de Galilea es el mar preferido por Jesús de Nazareth.


Los que Creen ven los Milagros

El motivo de creer no radica en el hecho de que las verdades reveladas aparezcan como verdaderas e inteligibles a la luz de nuestra razón natural. Creemos «a causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos». «Sin embargo, para que el homenaje de nuestra fe fuese conforme a la razón, Dios ha querido que los auxilios interiores del Espíritu Santo vayan acompañados de las pruebas exteriores de su revelación» (ibíd., DS 3009). Los milagros de Cristo y de los santos (cf. Mc 16,20; Hch 2,4), las profecías, la propagación y la santidad de la Iglesia, su fecundidad y su estabilidad «son signos certísimos de la Revelación divina, adaptados a la inteligencia de todos», motivos de credibilidad que muestran que «el asentimiento de la fe no es en modo alguno un movimiento ciego del espíritu» (Concilio Vaticano I: DS 3008-3010).

La fe es cierta, más cierta que todo conocimiento humano, porque se funda en la Palabra misma de Dios, que no puede mentir. Ciertamente las verdades reveladas pueden parecer oscuras a la razón y a la experiencia humanas, pero «la certeza que da la luz divina es mayor que la que da la luz de la razón natural» (Santo Tomás de Aquino, S.Th., 2-2, q.171, a. 5, 3). «Diez mil dificultades no hacen una sola duda» (J. H. Newman, Apologia pro vita sua, c. 5).

«La fe trata de comprender» (San Anselmo de Canterbury, Proslogion, proemium: PL 153, 225A) es inherente a la fe que el creyente desee conocer mejor a aquel en quien ha puesto su fe, y comprender mejor lo que le ha sido revelado...

Fe y ciencia. «A pesar de que la fe esté por encima de la razón, jamás puede haber contradicción entre ellas. Puesto que el mismo Dios que revela los misterios e infunde la fe otorga al espíritu humano la luz de la razón, Dios no puede negarse a sí mismo ni lo verdadero contradecir jamás a lo verdadero» (Concilio Vaticano I: DS 3017). «Por eso, la investigación metódica en todas las disciplinas, si se procede de un modo realmente científico y según las normas morales, nunca estará realmente en oposición con la fe, porque las realidades profanas y las realidades de fe tienen su origen en el mismo Dios. Más aún, quien con espíritu humilde y ánimo constante se esfuerza por escrutar lo escondido de las cosas, aun sin saberlo, está como guiado por la mano de Dios, que, sosteniendo todas las cosas, hace que sean lo que son» (GS 36,2).

FINAL DE LA EXPLICACIÓN.



 

viernes, 10 de febrero de 2012

HORARIO OCHO (8) PARA EL PRÓXIMO LUNES 13 DE LOS CORRIENTES SUMAPAZ CAMPESTRE MELGAR TOLIMA

HORARIO OCHO (8) PARA EL PRÓXIMO LUNES EN LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA TÉCNICA SUMAPAZ SEDE CAMPESTRE DE MELGAR TOLIMA.


(PUBLICACIÓN NO AUTORIZADA)

Cordialmente,

arcesioquintero@hotmail.com
tel: 315-8989-386

jueves, 9 de febrero de 2012

EVANGELIO DE FEBRERO 10

Evangelio según San Marcos 7,31-37.

Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis.

Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos.

Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua.

Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete".

Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente.

Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos".




Comentario al Evangelio del Jueves 10 de Febrero del 2011

 Severiano Blanco cmf

Es buena, incluso necesaria, la capacidad de soledad, donde el hombre se encuentra consigo mismo y con Dios libre de interferencias. La necesidad del estímulo externo permanente suele significar vacío interior o miedo a la propia interioridad. La soledad es buena, pero no la “solitariedad”, la misantropía. Sólo de un loco frustrado pudo salir la espantosa frase “cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro” (Lord Byron).

Dios nos ha creado con afectividad acogedora; “no es bueno que el hombre esté solo”. Estamos llamados a recibir al otro como a un igual, hermano, hijo del mismo Padre. Pero Dios ha querido una especialísima relación humana: la matrimonial, la de pareja complementaria y fecunda: La experiencia de atracción del otro sexo no es nada enfermizo, sino todo lo contrario: signo de salud espiritual; el Génesis nos dice que “estaban desnudos pero no se avergonzaban el uno del otro”; es, sin duda, una situación idílica, utópica, pero justamente por ello muy deseable: una actitud afectivo-sexual sana no ruboriza, porque no tiene nada que ocultar; la vergüenza es más bien fruto del propio egoísmo, del deseo morboso de poseer o “utilizar” al otro.

La relación humana y cristiana más auténtica es la de la donación: aquella en que cada uno no busca recibir, sino sólo dar (de donde suele llegar espontánea e inesperadamente la gratificación). Pocas cosas hay en el mundo tan hermosas como un noviazgo sano, respetuoso y “desinteresado”, o un matrimonio nonagenario que es feliz simplemente por la presencia y compañía, donde la sensación no es ya la de ser “carne de mi carne” sino “alma de mi alma”.

No concluyamos sin un par de subrayados en el evangelio. Jesús usa el lenguaje judío de su tiempo, que designaba a los paganos como “perros”; pero la sirofenicia sabe traducir la “humillación” en “humildad”; no se defiende ni reivindica: espera. Es uno de los muchos lugares evangélicos en que Jesús alaba la fe de los paganos, a veces incluso la pone por encima de la de Israel. En su tiempo como en el nuestro existía la tendencia a la autosuficiencia religiosa y al menosprecio del otro credo. Hay que mirar a los otros “creyentes” con gran respeto, y al mismo tiempo hemos de preguntarnos a nosotros mismos, por mucha tradición cristiana que tengamos a nuestras espaldas: “¿quién puede decir que es creyente sincero?”.

Vuestro hermano
Severiano Blanco cmf


 

EVANGELIO DE HOY 9 DE FEBRERO

La actitud del que busca al Señor
Marcos 7, 24-30. Tiempo Ordinario. La mujer cananea luchó entre tanta gente para poder hablar con Cristo y Él le otorgó el favor que pedía.
La actitud del que busca al Señor
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 24-30



Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio. El le respondió: «Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros». Pero ella le respondió: «Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos». Entonces él le dijo: «A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija». Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.


Oración introductoria


Dios mío, ayúdame a buscarte con todo mi corazón, pues, sé que sólo el encuentro contigo puede cambiar mi vida. No permitas que me canse de buscarte, sino más bien dame la gracia de ser perseverante. Te pido me ayudes, en este momento de oración, para que puede escuchar y acoger el mensaje que me tienes preparado.


Petición


Señor, ayúdame a ser consciente de la importancia de encontrarme contigo para poder hallar la paz que mi alma anhela.


Meditación del Papa
Entre esos lugares (para aprender la esperanza) se encuentra en primer lugar la oración, con la que nos abrimos y nos dirigimos a Aquel que es el origen y el fundamento de nuestra esperanza. La persona que ora nunca está totalmente sola, porque Dios es el único que, en toda situación y en cualquier prueba, siempre puede escucharla y prestarle ayuda. Con la perseverancia en la oración, el Señor aumenta nuestro deseo y dilata nuestra alma, haciéndonos más capaces de acogerlo en nosotros. Por tanto, el modo correcto de orar es un proceso de purificación interior. Debemos exponernos a la mirada de Dios, a Dios mismo; así, a la luz del rostro de Dios caen las mentiras y las hipocresías. Este exponerse en la oración al rostro de Dios es realmente una purificación que nos renueva, nos libera y nos abre no sólo a Dios, sino también a nuestros hermanos. Por consiguiente, es lo opuesto a evadirnos de nuestras responsabilidades con respecto al prójimo. Al contrario, en la oración aprendemos a tener el mundo abierto a Dios y a ser ministros de la esperanza para los demás, porque hablando con Dios vemos a toda la comunidad de la Iglesia, a la comunidad humana, a todos nuestros hermanos; así aprendemos la responsabilidad con respecto a los demás y también la esperanza de que Dios nos ayuda en nuestro camino. » (Homilía del Papa Benedicto XVI, Basílica de San Juan de Letrán, 9 de junio de 2008)
Reflexión


Es necesario conocer y encontrarnos con Cristo para poder darlo a los demás. Así la mujer sirofenicia buscó luchar entre tanta gente para poder hablar con Cristo. En el diálogo con el Señor se le otorgó el favor que pedía. La oración debe preceder a la acción; la contemplación antes de la conquista.


Propósito


En este día buscaré un verdadero encuentro con Cristo en la oración y en la lectura del Evangelio para inspirar mi día con los criterios de Jesús.


Diálogo con Cristo


¡Qué gusto saber que te puedo encontrar en la oración y que tienes un don especial preparado para mí! Quieres que me acerque con verdadera humildad y fe porque sólo así te doy el lugar que verdaderamente te mereces. Concédeme vivir con esta actitud durante todo el día para así escuchar tu voz y poder darte a conocer a los demás.




"Para que la oración sea realmente fructuosa, ha de brotar del corazón y debe ser capaz de tocar el corazón de Dios" (Madre Teresa de Calcuta)

martes, 7 de febrero de 2012

HORARIO Nro. 5 FEBRERO 8 SUMAPAZ CAMPESTRE

HORARIO PARA EL DIA 8 DE FEBRERO DE LOS CORRIENTES,  EN EL  COLEGIO SUMAPAZ SEDE CAMPESTRE MELGAR TOLIMA, ES EL HORARIO Nro.5.
(PUBLICACIÓN NO AUTORIZADA).



Cordialmente,

arcesioquintero@hotmail.com
tel:   315-8989-386.

lunes, 6 de febrero de 2012

EVANGELIO PARA EL DIA 7 DE FEBRERO DE 2012


Lectura del santo evangelio según san Marcos 7, 1-13.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos.
(Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús:
-«¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?»
Él les contestó:
-«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
"Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos."
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.»
Y añadió:
-«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas.»


Del Catecismo de la Iglesia Católica. 2197:


El Señor Jesús recordó también la fuerza de este "mandamiento de Dios" (Mc 7, 8 - 13). El apóstol enseña: "Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo. `Honra a tu padre y a tu madre', tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: `para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra'" (Ef 6, 1 - 3; cf Dt 5, 16).
El cuarto mandamiento encabeza la segunda tabla. Indica el orden de la caridad. Dios quiso que, después de él, honrásemos a nuestros padres, a los que debemos la vida y que nos han transmitido el conocimiento de Dios.